Un metanálisis de más de 100.000 personas realizado en 2014 ha demostrado una correlación positiva entre un viejo tiempo sedentario y mayores tasas de depresión. Encima, un estudio del eclosión de la pandemia de COVID-19 indicó que estar sentado durante mucho tiempo dificultaba que las personas superaran la depresión.
Jenni Crumpton Ross, presidenta y directora ejecutiva de Kula for Karma, una estructura sin fines de utilidad dedicada a programas de atención plena basados en evidencia, destacó los beneficios del entrenamiento para la vitalidad mental.
“Los beneficios del entrenamiento para la vitalidad mental científicamente probados son amplios y adecuadamente conocidos: mejoran el estado de talante y la energía y mejoran el sueño correcto a las endorfinas, más oxígeno y muerte al cerebro, secreciones de dopamina y otras sustancias químicas cerebrales que se liberan, etc.”. Ross dijo en una manifiesto escrita. “Pero hay es hay un secreto involucrado: una razón respaldada científicamente de que el movimiento y el entrenamiento son fundamentales para la vitalidad mental y que rara vez se discute en la corriente principal: la manumisión del trauma”.
Ross señaló un beneficio de la actividad física menos discutido: la manumisión del trauma. Este aspecto es fundamental para la vitalidad mental, pero a menudo se pasa por suspensión en los debates generales.
Donado que los estilos de vida sedentarios siguen siendo un problema de vitalidad pública, Ross enfatiza la importancia del movimiento y el entrenamiento no sólo para la vitalidad física, sino además para el bienestar mental. Sus conocimientos refuerzan la condición de integrar la actividad física regular en las rutinas diarias para combatir los género negativos de estar sentado durante mucho tiempo y promover la vitalidad mental en genérico.